Omega en el ojo del huracán; culpable o víctima de la justicia?

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El cantante Antonio Peter De la Rosa (Omega “El Fuerte), en toda su carrera ha sido objetivo de múltiples controversias sobre temas de violencia, hasta resultar condenado a una pena que lo mantuvo en prisión y cuyo castigo fue suspendido a cambio de que el exhibiera un comportamiento sin violencia.

Sin el uso de armas de fuego, no consumir bebidas alcohólicas y mantenerse sujeto a vigilancia (firmar) por ante el juez de la ejecución penal.

El próximo 23 de marzo se cumple la pena de los cinco años a los que fue condenado por violencia de género.

Sin embargo, recientemente circula un video donde se le ve a Omega utilizar un objeto parecido a un arma de fuego que lo colocó nuevamente en el ojo del huracán.

Este episodio condujo a que la fiscalía del Distrito Nacional solicitara en su contra una medida de coerción que resultó ser una garantía económica equivalente a  un millón de pesos.

A mi juicio esto ha sido más escándalo que otra cosa, debido a que en ningún momento se pudo probar que el objeto utilizado en ese momento por Omega, fuese una arma de fuego; que más bien pudo ser una pistola eléctrica cuyo uso no está regulado o sancionado en la Republica Dominicana.

Salvo que se utilice en perjuicio de alguien y cause daños como consecuencia de su uso, tampoco la fiscalía se encargó de depurar el estatus del artista ante los órganos competentes para determinar si este figura registrado con permiso de porte o tenencia de armas de fuego debido a que en caso de portar una arma legal tampoco debía ser sancionado.

Si cuenta con autorización para llevarla consigo, de tal manera que aun llevando arma si ésta es legal no debe sancionarse ya que la Ley 631- 16 Sobre Regulación de Armas sanciona el uso ilegal, no sanciona el uso legal, en tal sentido tratándose de un mal entendido de tránsito entre dos conductores y estos ponerse de acuerdo, por no tener interés en judicializar el asunto.

Aquí debía imponerse la conciliación sin la intervención de autoridades, conforme el llamado principio de justicia rogada al tenor de los art. 2, 37, 124, del Código Procesal Penal por tratarse de una acción privada en la que las partes se pusieron de acuerdo, la sociedad debe acostumbrarse al debido proceso.

El hecho de que Omega haya sido condenado por un tema de violencia de género no da lugar a que una diferencia sobre tránsito que no pasó de una conversación entre dos conductores, de lugar a un remolino judicial que haga más mal que bien al principio de objetividad que debe acorazar la investigación, un proceso judicial, sobre presunción de uso ilegal de armas.

Donde el cantante urbano no debe verse envuelto es en un tema real de violencia y mucho menos intrafamiliar por aquí sí se le tranca el juego por que pudiera entrar en territorio apache judicialmente hablando y esto no ha acontecido y evidencia de ello es que su actual pareja ha publicado comentarios de que el referido artista está asumiendo el rol de buen padre de familia y se ha comportado a la altura que demanda su circunstancia.

Cuando no hay, no hay!

Lic. Yery Castro/Es abogado. Facebook:@jery.castro /Ttw. @jerycastro1

Clíc aquí: La Pena debe ser proporcional a los hechos que se hayan podido probar





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